sábado, 12 de agosto de 2017

Viaje a Sanlucar de Barrameda


Allí frente al mismísimo Parque Nacional de Doñana, hay quien entre carrera y carrera de caballos, saca de su bolsa playera un ejemplar del libro Cuando los bosques mueren y se entretiene con la lectura, mientras el devenir de los días junto a la desembocadura del Guadalquivir continúa. Así es la vida.
 

sábado, 8 de julio de 2017

A propósito de Riotinto



                                                    Hubo una vez, por estos parajes,


                                              a los que los ingleses llegaron con su fútbol,










                     una situación tal que los animales y las plantas convivían con el entorno natural, 





                                           mientras que la industria minera seguía su curso.



                                             Pero la mano del hombre se mostró perversa 




 
y entonces la Tierra sangró y todo se volvió tan caótico que puede que llegue el día en el que las driades dejen de existir. 








                                     

En las manos de ese mismo hombre está que se revierta la historia y prevalezca el raciocinio por el bien presente y sobre todo futuro.



sábado, 17 de junio de 2017

Capítulo 16


         Así comienza el capítulo 16 de la novela Cuando los bosques mueren
Las noches junto al lago se suceden en aquel tórrido verano que parece no terminar nunca: Carmela indaga en la vida de su joven compañero, al tiempo que se pasan una pava de hachís:
-Un día me dijiste que habías tenido novia en Macegoso.
-Novia, novia –dice Chus algo místico.
-¡Anda no seas tonto, cuéntamelo! Quiero conocerte a fondo.
-Bella tuvo en mí la importancia de ese primer amor por el que todos hemos pasado y que se nos graba de manera singular, pero si lo quieres entender bien, déjame que te diga, que aquel año en que la conocí las cosas por mi casa estaban muy mal. Mi padre era un manojo de nervios con la muerte de Franco y no había quien lo aguantara, ¿qué pasará ahora, mi brigada? –le pregunta Gutierrez-, cualquier cosa porque no hay nadie con dos cojones en este país para poner a cada cual en su sitio. Yo estaba aún en el colegio –creo que fue mi último año- y mi padre cargaba sobre mí todas sus frustraciones de marido sin esposa, de temor por la incertidumbre política y del ordeno y mando que nunca dejaba colgado en la percha del Cuartel, tú sigue así Jesús, que te estoy viendo barriendo las calles o recogiendo la mierda de los demás en cualquier servicio. Era su cantinela un día sí, otro no. Yo tenía quince años, lo sé porque le compuse a Bella un poema que se titulaba “¡Ay de los quince años!”. Necesitaba agarrarme a algo sólido, que diese un poco de sentido a mi existencia. Ese mamón me amargaba, ¡me costaba tanto acudir cada día al colegio! Y no es porque no me llevase bien con la gente o tuviese problemas serios con nadie ¡no era eso! Se trataba de la paliza que me daba en casa con las notas, con el futuro, con la Guardia Civil, con la paz del Señor y su Santísima Madre. Chascajavas me decía:
— ¡Quillo no seas gilipollas!¿Y qué vas a hacer fuera del colegio?
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miércoles, 24 de mayo de 2017

Personajes del libro



Jesús Arnao Domínguez,  Basiliano Arnao, Virginia Domínguez, Mari Carmen Alonso Lebrón, Bernardo Farratell, Candelaria Sicre, Juan Levaniegos, Ana Lebrón, Miguel Lozano, Santiago Guijarro, Diego Durán, Celestino Márquez Chaza y Nuria Magariño son nombres que así leídos en frío y sin adobo alguno cuesta digerir. Tal vez si los nombramos a algunos de ellos por sus apelativos: Chus, Chascajavas, Carmela, Cande, El brigada, Don Berna, Leva, pudiera ser que ya vayan sonando de algo. Si la amnesia persiste, no vaya al médico, no es necesario, no tiene más que hacerse con un ejemplar de la novela Cuando los bosques mueren y verá como enseguida se familiariza con todos estos nombres, al tiempo que puede adentrarse en los intrincados vericuetos que significa el repetitivo fenómeno de los incendios forestales. Si le gusta la narrativa, si le preocupa su entorno más inmediato, si ama la Naturaleza, si quiere sacar sus propias conclusiones, no lo dude, entréguese a la lectura de este libro. Se lo dice alguien que conoce de primera mano a cada uno de los personajes mencionados. Palabra de autor.

lunes, 1 de mayo de 2017

25 años después


Conmemoramos este año el 25 aniversario de la Expo de Sevilla, que comenzó en el mes de Abril y que permaneció abierta durante 6 meses. Poco después en el mes de Junio tuvo lugar la Cumbre  de la Tierra de Río de Janeiro, con especial interés en ver qué medidas tomar contra el cambio climático. Hoy día aún se le sigue dando vueltas al asunto y se pone en duda si de verdad existe ese cambio propiciado por la acción del hombre o son intereses comerciales los que están detrás de ese asunto. Ahí lo dejo, cada cual allá con sus propios juicios. Al comienzo de ese mismo mes, en la Sierra de Huelva, un incendio llevaba dos semanas incontrolados, con todo lo que ello conlleva de peligro para la flora y fauna de la zona, la falta de previsión así como las plantaciones de pinos y eucaliptos tuvieron mucho que ver en la propagación de las llamas. En la Expo hay quien da cuenta de la detención de camellos, queriendo hacer su agosto, que de todo había en la viña de la Cartuja, mientras que en Córdoba se inauguraba el Teléfono verde para que los vecinos pudiesen plantear denuncias relacionadas con el medio ambiente. La noticia era buena, no se que habrá ocurrido con los resultados, me faltan datos. En el auditorio de la Expo se presentó Mario Maya con El amor brujo de Manuel de Falla, al tiempo que desde la Junta de Andalucía nos informan que habían disminuido casi un 50% los incendios forestales, grata noticia, dentro de lo negativo que supone la destrucción de 4618 ha calcinadas hasta la fecha del informe y en lo que iba de año. En el mes de julio, la Junta de Andalucía emitió un informe sobre prevención de incendios: los factores que influyen en el desarrollo de un incendio son la humedad y el grado de inflamabilidad de la masa vegetal y la combustibilidad de la vegetación. La resistencia al fuego de las especies vegetales es, en su mayoría producto de una selección genética causada por los fuegos repetidos. Así en una zona castigada por los incendios será más probable la existencia de pastizales que de matorral o especies arbóreas. La teoría, como se puede observar, está muy bien, luego llegaba el incauto de turno, el espabilado, el listillo, el aprovechado y toda esa diversidad faunística de complicada calificación para ponerla en práctica, no en el laboratorio sino en medio del campo y sin que nadie lo viera. Qué mundo. En fin que han pasado 25 años y cada verano me sigue dando miedo ver el telediario.

lunes, 3 de abril de 2017

Yamamoto y la carne ibérica


                                          Lo encontré en la red y me pareció interesante:
Taishi Yamamoto, propietario de Ibériko-Ya  Taishi Yamamoto, propietario de Ibériko-Ya
"Mi contribución es repoblar la dehesa, aunque no es bastante"
A. Estrella Yáñez
La familia Yamamoto, que comercializa carne ibérica en Japón, participa en un proyecto para luchar contra la enfermedad de la seca
NUEVO MODELO
Taishi Yamamoto es el hijo de Aiko, fundador de una empresa familiar ubicada en Osaka que se dedica al proceso y comercialización de carnes y a la restauración con carnes ibéricas importadas desde el Sur de España. El trabajo ha llevado a esta saga de empresarios japoneses a enamorarse del paisaje de dehesas donde se cría el cerdo ibérico. Tanto Aiko, como su hijo Taishi, han sido sensibles al problema de la seca, enfermedad que está mermando la población de encinas y alcornoques de este ecosistema único, sin que se encuentre remedio. Por eso, la familia Yamamoto se ha propuesto colaborar repoblando, aunque sea de forma testimonial, la dehesa andaluza. En la finca La Jineta, de Cala (Huelva), los Yamamoto, primero Aiko y ahora Taishi están plantando encinas. Taishi contactó con el proyecto Life bioDehesa hace algo más de un año, extendió su idea entre sus clientes, a los que ha sumado como patrocinadores, y hace unas semanas todos estuvieron en Huelva plantando más encinas. Aquí nos cuenta los detalles de está pasión japonesa por la dehesa andaluza.

-¿Cómo surge la iniciativa de replantar en la dehesa andaluza y en qué consiste?

-En los muchos viajes a España, tanto míos como de mi familia, hemos comprobado que los árboles de las dehesas se iban deteriorando progresivamente y que muchos morían. Este hecho fue incluso recogido en un programa que emitió la cadena de televisión japonesa Toyota. Por ello, decidí que había que hacer algo al respecto, aunque fuese simbólico, para contribuir y concienciar sobre este serio problema y provocar una solución que lo remediara. Se me ocurrió que plantar nuevos árboles era una buena iniciativa, aunque soy consciente de que no es suficiente, ya que también hay que intentar curar a los árboles enfermos, que son mucho más grandes y productivos de bellotas. Mi contribución es sencilla, repoblar las dehesas plantando nuevas encinas y alcornoques.

-¿Tiene previsto realizar nuevas visitas para continuar con la reforestación?

-Sí, ya he conseguido la colaboración económica de mis clientes y amigos en Japón para realizar una segunda reforestación de encinas y alcornoques el año próximo. Serán otros 150 árboles los que se plantarán en la finca La Jineta en Cala. Es nuestra principal prioridad en este programa de ayuda y concienciación sobre el problema.

-¿Le ha resultado fácil conseguir el patrocinio de sus clientes para repoblar la dehesa española? ¿Anima a los españoles a realizar actuaciones similares?

-Ha sido muy difícil, porque mis clientes no estaban interesados en plantar árboles en un país extranjero. Yo les comentaba muchas veces el problema de la seca en las dehesas, pero no lo entendían y no querían contribuir. Entonces, en 2014, decidí comenzar a plantar árboles. Me dirigí primero a la Embajada de España en Japón, que me dirigió al Gobierno de la Junta de Andalucía. También me puse en contacto con Julio Revilla, que me ayudó coordinando mi iniciativa con la Consejería de Medio Ambiente y en la plantación de los primeros árboles. Entonces les conté a mis clientes y amigos japoneses lo que había conseguido, y por fin entendieron y aceptaron mi idea y, poco a poco, acordaron ayudarme económicamente durante dos años.

-Incluso le han acompañado en su viaje a España y a Huelva.

-En la reciente visita me han acompañado ya tres clientes, que me ayudaron a plantar 100 encinas y alcornoques, de los que 15 de ellos ya tienen una placa con el nombre de la empresa japonesa que ha colaborado.

-¿Qué le diría a los españoles sobre esta experiencia?

-Yo no soy quién para dar consejos a los españoles y a sus autoridades con competencia en este asunto, pero sí puedo humildemente recordarles que las dehesas son un patrimonio de la humanidad y que todos estamos obligados a preservarlas, contribuyendo cada uno en la medida de sus posibilidades.

Creo que el cerdo ibérico es el mejor patrimonio gastronómico que tiene España

-Su interés por la dehesa española le viene de su padre, ¿no?

-Es correcto, mi padre amaba la dehesa y supo contárselo a sus clientes en Japón, porque la encontraba bellísima. Además, se enamoró del cerdo ibérico y de sus productos, especialmente de sus carnes engrasadas por el consumo de las bellotas, que son únicas en todo el mundo. Creo que el cerdo ibérico es el mejor patrimonio gastronómico que tiene España, tanto por sus productos curados como frescos.

-¿Hay en Japón alguna carne parecida a la del cerdo ibérico?

-En Japón hay un cerdo muy apreciado denominado "kurobuta", que significa cerdo negro, que en sus orígenes era parecido en la calidad de sus carnes al cerdo ibérico, que por eso ya se le conoce también como "iberikobuta", aunque para mí y para los japoneses, el ibérico es de mejor calidad.

-¿Qué significa la dehesa en su familia? ¿Querría transmitir el amor por esta tierra a sus hijos?

-Mi familia ama y está muy orgullosa del ibérico y de las dehesas españolas. Ya consideramos a España como nuestro segundo país. Yo lo heredé de mi padre y se lo transmitiré a mis hijos. En el próximo viaje quiero que me acompañe el mayor de mis hijos.

-¿Desde cuándo compra su empresa carne ibérica a España?

-Vinimos a España por primera vez a finales de 1999, pero no podíamos comprar ibérico porque en aquellos momentos había una prohibición de importar estos productos decretada por la autoridades japonesas, con las que estuvimos negociando durante mucho tiempo hasta que levantaron la prohibición. Desde entonces hemos sido los embajadores de muchos tipos de carne de ibérico que llegaron por primera vez a Japón.

"Ya tenemos patrocinio para realizar una nueva replantación el año que viene en la Jineta, en Cala"

-¿Valoran los consumidores japoneses y chinos la carne ibérica?

-Al principio nadie conocía el ibérico en Japón, ni qué era un cerdo, ni tampoco la calidad de sus productos. Mi familia tampoco lo vendía a sus clientes. Después, tras conocerlo, hemos contribuido a que se extendiese el conocimiento de la gran calidad de sus carnes y ahora todos los japoneses saben los que es el ibérico, que ha alcanzado una gran reputación. Lo mismo creo que va a suceder en China, aunque en Japón ha avanzado más rápidamente.

-¿Qué productos de ibérico sirven en sus restaurantes, sólo carnes o también jamones y lomos?

-Jamón ibérico de bellota, que cortamos a cuchillo, y sus carnes, en muchos tipos de comida tradicional japonesa. También preparamos envasados especiales y regalos con estos productos, que vendemos a distintos clientes.

-¿Cree que es posible producir ibérico en Japón o en China? ¿Hacer dehesas allí donde tienen su cadena de restaurantes Ibériko-Ya?

-Estoy decidido a desarrollar y propagar los valores del ibérico en todo el mundo. Abriré más "Ibériko-Ya" en toda Asia. Producir cerdo ibérico en China o Japón sería posible, pero no tenemos las dehesas de España, ni por tanto la alimentación de los cerdos en montanera, a base de bellotas y hierba. El cerdo ibérico de calidad sólo se puede dar en la Península Ibérica.

-En su relación con España y la dehesa está acompañado por el industrial andaluz Julio Revilla, es su guía en esta aventura, ¿no?

-Julio Revilla es como mi padre y me ha ayudado muchísimo. Erigió una inscripción de mi padre bajo un gran alcornoque en la dehesa que tanto amaba. Por eso decidí propagar el ibérico y continuar esta entrañable relación con el señor Revilla.

-¿Cómo cree que puede influir su actuación?

-Quiero agradecerle su interés en esta entrevista, con cuya publicación confío que contribuya a que los españoles se sientan orgullosos del ibérico que tienen y que reaccionen contra la desaparición de las encinas y los alcornoques en sus dehesas.

viernes, 17 de marzo de 2017

Capítulo 15

   
                   Así comienza el capítulo quince de la novela Cuando los bosques mueren.

En Villanueva de Mimbreras es un clamor, que se propaga por todos los casinos y plazoletas donde se encuentran los jornaleros cuando finalizan sus jornadas de trabajo, la llegada de la política agraria comunitaria con las alforjas llenas para que no haya problemas y todo el que dependa de la vida en el campo. Ellos no saben cómo ni de dónde sale el dinero pero sí saben que rellenando papeles en el Ayuntamiento se pueden solicitar ayudas cuando el patrón no tiene nada más que ofrecer; preferirían estar en el tajo, es más seguro, pero tampoco ven mal que desde el Gobierno se ayude a los más necesitados, no siempre van a ir los duros al mismo sitio, ya esa hora de que alguien se acuerde de Andalucía, aunque siempre hay quien dice que eso no era más que una trampa, que lo seguro es lo seguro ¿cómo va a ser eso de cobrar sin trabajar?
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